lunes, 24 de agosto de 2009

Lejía (100 palabras)

Un escalofrío irritante corre por mis venas. Un ansia de venganza, de poder. Mi miedo cambia de forma, convirtiéndose en adrenalina, en algo amargo pero placentero. Apreto los dientes y mi mandíbula se tuerce. La sed de matanza ahora es necesidad, y el anhelo de venganza en un respiro prioritario. La tregua insoportable de la abstinencia corre por mis arterias como lejía ardiente tensando mis músculos y multiplicando mi deseo en mil. Cierro los ojos y comienzo a visualizar rayos refulgentes de colores oscuros como la misma nada que me ciegan, impidiéndome así, obedecer el anhelo de matar otra vez.